El Muro

‘New normal’ para los centros comerciales

Por: Ana Paula Sánchez
Planner Cultura de Marcas

Seguramente este año quedará en la historia de todos como el año que nadie esperaba vivir. En marzo el virus aterriza en Colombia y, de un día para el otro, la vida cambia radicalmente. A partir de ahora, tenemos que adaptarnos al llamado “nuevo normal”. La pandemia cambió la agenda global, sin dudas, para toda esta generación la cuarentena y el confinamiento serán una experiencia difícil de olvidar.

Prima la incertidumbre y se altera el comportamiento de las personas que se traduce en nuevos hábitos, se achican algunos sectores, crecen otros de modo exponencial. Surgen dudas, muchas marcas no saben qué decir, qué hacer; temen aparecer como oportunistas, pero lo cierto es que las marcas también pueden adquirir un protagonismo impensado, si se lo proponen.

«Las marcas también pueden adquirir un protagonismo impensado, si se lo proponen.» Ana Paula Sánchez

De acuerdo con datos de Kantar, publicados en la revista Forbes, en América Latina la llegada del Covid-19 representó una reducción de 57% en las visitas a centros comerciales. Pero, aún así, en medio de este contexto, desde Cultura de Marcas encontramos oportunidades.

¿Qué nos vino a enseñar esta pandemia?

Si pudiéramos resumir lo que estamos viviendo como posibilidades de territorios conceptuales podríamos denominarlo: La revalorización de lo “perdido” y valorización de lo “adquirido”.

Si bien hemos aprendido que hay muchas cosas que se pueden lograr desde casa como: Home office, teletrabajo, e-commerce. Algunas otras extrañamos. La libertad es la gran condición añorada. La bandera de la libertad podría ser la que levanten los centros comerciales después del aislamiento. Y acá es donde creemos que podrían ocupar un nuevo rol, más allá de todas las dificultades e incomodidades de la nueva normalidad, la alianza con las personas podría ser brindar la posibilidad de salir del espacio del hogar, con la gratificación de una experiencia distinta y la de recuperar lo “perdido”.

Pensemos en colaborar, en dar servicios, en sumar desde donde cada centro comercial es experto, teniendo en cuenta su ADN, generando acciones que hagan que la experiencia sea memorable y que, realmente, hagan una diferencia en la vida de las personas.

La relevancia de una marca está en aportar lo que mejor sabe hacer, para ayudar a la gente a vivir mejor.

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